BCN WEEK | Barcelona's Alternative Newsweekly
Vol 1, No 95 | March 17, 2011

COLUMNS

Boomtown Cogs
Raúl Muniente Sariñena




Onda Sonora
Sonia Fernández Pan




Voice Over
Simon Friel




Se Fue al Otro Barrio
Jordi Corominas i Julián




Tarta de Cucaracha
Simón Lorenzo Ortiz & Sara_Dice




Fem Pais
Núria Ferrer & Jordi Corominas i Julián




These Books are Made for Walking
Sergi Bellver




La Cuina Guarra
Tiffany Carter




Chispa Ibérica
Judith Alarcón Bardera




Artist Testing
El Staff




Arroz Negro
El Públic




La Plaça de Sant Jaume
Judit Ortiz Cardona




Afrodisio Aguado
Don Jeremy




Made in Barna
Vera Ciria

Tarta de cuento

by Simón Lorenzo Ortiz and Sara_Dice (ilustración)

Érase que se era un tiempo en el que cuando despertaba, ella todavía estaba ahí. Recuerdo que al final de cada beso largo venía uno corto que me desvelaba de la profunda ensoñación provocada por el frío pinchazo de su lengua de aguja. Recuerdo nuestras escapadas al pantano donde dábamos de fumar a los sapos cigarrillos de corte Coronas y estallábamos en carcajadas. Recuerdo sus ojos de bruja la tarde que tragamos las ácidas pastillas rojas con el logo de Apple, después follamos con los sentidos adulterados. No olvido sus ojos verdes de ágraba. Lo pasábamos bien juntos. Después de los banquetes de perdices volvíamos a casa dando tumbos, ebrios, buscando las migas de pan en esta ciudad diseñada por Dédalo. Cuando llovía girábamos los paraguas entre nuestras manos, provocando más lluvia, en más direcciones, mientras tarareábamos las canciones de Mary Poppins. Torturábamos a los trillizos que teníamos por vecinos escondiéndoles el balón o, con los altavoces estratégicamente situados al otro lado de sus habitaciones, pinchábamos música tecno a altas horas de la madrugada, hasta que ellos no supieron contestar de un modo adulto y dejaron tres mojones en nuestro felpudo. Aquellos trillizos eran unos cerdos.

Pero pasó. Todo pasó, y ella se había ido. Y yo no hice más que compadecerme de mí mismo, recordar el pasado y mirar las estanterías vacías de libros de hechizos... o acariciar el zapato que olvidó en la mudanza, único objeto material que, quiero creer, dejó en nuestra pequeña mazmorra como souvenir. Aún lo conservo como un tesoro.

Nuestra primera cita fue en el baile de carnaval. Al salir a la calle nos sorprendió la brusca y violenta caída de copos de blanca nieve. Nos cubrimos brevemente con nuestros ropajes: deshice el nudo que aguantaba las orejeras de mi gorra de cazador mientras ella se resguardaba bajo la roja capucha de su plumón. En ese momento supe que estábamos hechos el uno para el otro: yo tenía la piel suave y blanda, ella los colmillos afilados.

Dibuixos: Sara_Dice

Week Alternative Media SL @ 2007 all rights reserved | contact: info@bcnweek.com | Links